además tenemos un proyecto

Salir de la rutina. Descansar. Descubrir. Explorar.

Viajar es, en esencia, una promesa: la de ver algo distinto, la de sentirnos distintos.

Esperamos todo el año para ese momento; trabajamos todo el año para ese momento.

Y, sin embargo, lo que parecía una experiencia única se repite. Aquello que queríamos que fuera especial —incluso inolvidable— es el mismo viaje que hizo tu prima la semana pasada. Los mismos lugares, las mismas rutas, las mismas imágenes. Todo empieza a parecerse.

Queremos ser descubridores en un mundo ya descubierto.

Pero no descubrimos: reproducimos.